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jueves, 5 de diciembre de 2019

Las UAUs también se queman



Se habla mucho de que los médicos de Atención Primaria no pueden más, que están quemados, que en las condiciones en las que trabajan no pueden dar asistencia de calidad.
También se comenta que el número de enfermeras por habitante en España es el más bajo de Europa, que no hay relación 1 a 1 médico/enfermera porque el número de estas últimas es inferior al de médicos.
En fin, se habla sobre la quemazón de los sanitarios (y con razón), pero se suelen olvidar de un colectivo silencioso (demasiado) que soporta el peso del descontento de todos y el del trabajo extra que supone.

Son las UAUs (unidades de atención al usuario) conformadas por auxiliares administrativos y celadores, según el caso. En mi opinión, lo notan más aquellas que tienen solo 3 profesionales o menos. Pues las que tienen 4 ó más de cuatro personas pueden repartirse las tareas de forma más agradable. Siempre que esté la plantilla completa, disponible y sea resolutiva, que no pasa en todos los sitios.

¿Qué está pasando? pues que existen serios problemas de cobertura para las ausencias de médicos de tarde, que están implantados los turnos deslizantes en los que cada profesional puede pasar consulta un día o dos (incluso tres en algunos casos) en el turno contrario al habitual, que los sanitarios están quemados (con razón) y pretenden que desde las UAUs resolvamos ciertas cosas que no podemos resolver, y que todos los problemas de la Atención Primaria también los sufrimos.
Ilustración de la genial @mlalanda. Fuente: Acta Sanitaria


Todas estas cosas dan muchísimo más trabajo solo en el crear, anular y reasignar agendas.

Que ahora hay deslizante, que ahora no. Que hoy fulanito pasa por menganito pero solo hasta esta hora. Y tienes que generar el día entero porque el programa no permite generar según matriz un tramo horario concreto. Y generas todo y anulas lo que sobra. Y reza para que en esos minutos no se cite nadie por internet y luego tengas que reasignarlo.

Que un día te dicen que va un suplente y la creas, que el día anterior a la suplencia te dicen que no, que al final no va y la anulas. (Y, ojo, que también ocurre el mismo día y te encuentras el percal al llegar o, peor, nadie sabe nada y empiezan a  llegar pacientes diciendo que no hay nadie en la sala y ellos están citados).

Y está llena; y tienes que descitar o repartir entre los demás compañeros.

Ponte a llamar: "que no, que yo no puedo otro día, que me pedí el día en el trabajo solo para eso", "pues es que a otra hora no puedo", "lo mío es que es algo urgente", "hombre, es que si fuera para mañana me esperaría, pero me está diciendo que no tiene citas en 4 días"...y después de llamar a los 50 citados, logras recitar para otro día a 20, tienes que repartir a 15 entre todos los demás médicos forzando algunas citas porque, claro, ya no hay huecos, 5 no cogen el teléfono y otros 5 se lo piensan y ya pedirán ellos más adelante. Y acuérdate de poner el cartel en la puerta, que hay 5 que no has localizado.
Y el médico o enfermera se quema porque su agenda crece y ya con sus 50 tenía bastantes.

Si en esa agenda hay revisiones del niño sano la cosa se complica.

"Me habéis citado una revisión de 5 días en un hueco negro. En 5 minutos no me da tiempo a ver a ese niño"...y miras porque es raro que esté citado así porque, efectivamente, sabes que los 5 minutos se le van solo con desvestir al niño. Pero miras, remiras y te das cuenta que tiene varios huecos cogidos el mismo día pero a distintas horas porque no había ni hueco de revisión ni huecos seguidos para poderlo citar en bloque. Y la próxima cita libre es para finales de la semana próxima. Y es una revisión de 5 días y piensas que mejor será coger todos los huecos sueltos que puedas antes que decirle a los padres que la revisión de 5 días de su hijo se va a tener que hacer a los 15.

Hacemos encaje de bolillos para ser equitativos en los repartos y no saturar una agenda ya saturada, pero siempre nos tragaremos el descontento de alguien: algún profesional o algún paciente. Y lo entendemos.

Y esto no lo hacemos tranquilamente en una mesita apartada del mundanal ruido, no. Lo hacemos entre llamadas, entre peticiones de compañeros, entre paciente y paciente...entre interrupciones.

Si el mostrador está cubierto y puedes dedicarte plenamente a ese reparto, genial, pero si estamos bajo mínimos, tenemos ese trabajo más la cola formada fuera. Y eso también estresa.

Pero no nos quejemos, que puede ser peor. Puede que la dirección del centro delegue en la UAU prácticamente todo y tenga ahogados a sus administrativos creando mal ambiente de trabajo en el que nadie se implica al ver el descontrol.

O puede que tu jefe de equipo haya decidido unilateralmente que no va a salir a atender al público nunca y te toque estar día tras día, semana tras semana, sentada en mostrador explicando que la cita de su eco es para 5 meses vista, que su médico no tiene citas, que a última hora no pasa consulta porque tiene reducción y no está cubierta, que no sabes por qué está bloqueada la agenda de fulanita porque nadie te ha dicho nada o que su médico no está pero le puedes dar con otro en otra sala, pero no para mañana, tiene que ser la semana que viene porque esta semana sí que hay suplente pero viene poquito tiempo y ya está todo lleno, etc.

Dar una cita cuando hay problemas de disponibilidad lleva más tiempo y más esfuerzo que cuando hay hueco el día que te piden.

Y eso poco a poco también quema. Estar en mostrador sin posibilidad de hacer de vez en cuando trabajo de interior, también quema. Y hacer trabajo de interior entre paciente y paciente porque si no la cola no se quita en toda la jornada, también quema.

Y hoy se consigue un suplente, pero mañana viene otro distinto, pero siempre por la mañana, claro, que por la tarde no quieren. Y hay que darle de alta a este, al otro y asigna recetas a uno y luego devuélvelas casi enteras para dárselas mañana al otro. Pero es que este otro no tiene tarjeta en Madrid y hay que darle primero de alta en Cibeles para poderle dar de alta en AP y está esperando para poder empezar.... "Pero oye, ¿donde está la llave de la sala?, se la dimos al otro"..."pues aquí no está"..."Bueno, espero que el sello de suplente sí esté"...

Y entre medias sale un aviso de esos urgentes a los que el Summa no va y tiene que ir el médico de familia interrumpiendo su consulta y toca repartir a los pacientes citados. Y bajan todos en tropel porque la doctora ya llevaba retraso. "¿Pero mi doctora va a volver?"..."sí, volverá, pero no sabemos cuando, ha tenido que salir corriendo"..."ah, pues yo la espero"..."le puede ver otro médico o le puedo dar cita para mañana...ah no, mañana está completo, para pasado mañana por la mañana, porque los jueves pasa por la mañana"..."pero es que yo por la mañana no puedo, trabajo"..."pues entonces el viernes"..."pues a mí deme una hoja de reclamaciones". 
Y de todos los que estaban citados hay alguno al que ya se le recitó anteriormente y se enfada. Otros deciden esperar a su doctora y piensas, madre mía, cuando vuelva del aviso le va a dar algo cuando vea a esta gente ahí arriba más lo que tenga citado de la hora a la que vuelva...

Menos mal que siempre hay pacientes que entienden la situación y se apiadan de nosotras y de su médico o enfermera y se citan para otro día sin problema. Suele ser lo habitual, por supuesto. Aunque todo depende del problema del paciente y de lo que ya lleve esperando.

Y ves como las "urgencias" no paran de llegar. E intentas frenar algunas de tipo administrativo, como recetas, informes y demás asuntos que, claramente, no son urgentes pero resulta que para el paciente sí lo son. Y sabes que podrías frenarla si hubiera citas para el día siguiente, pero ¿cómo vas a decir a alguien que cree que lo suyo es urgente que se cite para la semana siguiente porque ésta ya no hay huecos?. "Yo es que necesito la baja para el trabajo porque hoy no he ido"

RIIIIING, RIIIING..."hola, por favor, subid una silla de ruedas a la sala tal". Si hay celador, lujazo. Si no lo hay, tendrás que dejar de averiguar el porqué de ese SNS KO de la tarjeta sanitaria del señor que estás atendiendo y llevar la silla.

El SNS KO, eso que nadie nos explicó allá por 2012 y que tuvimos que ir averiguando a base de ensayo-error, de inseguridades a la hora de informar al usuario y de disimular la cara de "no tengo ni idea de lo que es esto" ante el paciente.

Aseguramiento y Tarjeta Sanitaria...¡Ay!...¡esa gran desconocida!.
Eso que cambia según los caprichos del gobierno de turno. Donde las directrices que te dan son tan ambiguas en algunos casos que depende de la interpretación del que va a hacer la gestión. Donde llamas y te lo explican y te queda super claro y pides que te lo manden por escrito y te vuelven a enviar la nota ambigua.
Donde ya no vale con tener NIE porque puede que sea un permiso de residencia de después de 2012 y sea uno de esos casos en los que el paciente se encuentra en el limbo: No tiene derecho como sin papeles pero tampoco con ellos. Y se supone que tiene que pagar un convenio especial. ¿Cómo se lo explicas si ni tú lo entiendes?

Es nuestro trabajo. Y lo realizamos con bastante diligencia y alegría. Y aunque a veces salga a trompicones, sale. Igual que el de todo el equipo.
Conocemos y comprendemos los problemas de los sanitarios que pasan consulta, solo queremos que tengáis en  cuenta que desde las UAUs también nos esforzamos e intentamos que todo funcione lo mejor posible porque esos problemas también nos repercuten y que tenemos muy en cuenta la presión con la que trabajáis.